domingo, 22 de mayo de 2016

Nuevo Periodismo: el constante cruce entre la realidad y la ficción

Introducción

Rodolfo Walsh
En los años sesenta surge en Estados Unidos el Nuevo Periodismo, también denominado género de no ficción; considerado como una nueva tendencia en la forma de hacer periodismo que proponía traspasar los límites del modelo objetivo de la prensa tradicional. Su surgimiento vino a poner en tela de juicio el ideal de transparencia y objetividad que prevalecía en la forma clásica de ejercer la profesión, donde la ética periodística estaba más bien vinculada a la neutralidad de los mensajes, herederos de la concepción funcionalista de la comunicación como mera transmisión de información.
En estos años, los medios de comunicación se vieron superados por su entorno social, en tanto se tornaron incapaces de transmitir con profundidad, conciencia y frescura acontecimientos tan desconcertantes como los as
esinatos de John y Robert Kennedy, los paseos espaciales, la guerra de Vietnam, los disturbios raciales, la cultura underground o las nuevas voces de la juventud norteamericana. Por su parte, esta nueva tendencia no sólo pretendía recuperar los viejos
Truman Capote
preceptos del periodismo: investigación, denuncia, pluralidad de voces compromiso ético, sino que vio en su contexto social nuevas temáticas para abordar, donde los mismos acontecimientos parecían extraídos de una obra “literaria”El periodismo tradicional debía ser un registro riguroso de la “realidad objetiva”, en cambio, en el Nuevo Periodismo “realidad” y “ficción” se transforman, y los límites se hacen difusos. De este modo, nace la novela de no ficción, de la mano de Truman Capote, en Estados Unidos, y de Rodolfo Walsh en Argentina. Sus obras tienen propósitos disímiles, sin embargo, ambos autores se sirven de los recursos literarios para narrar sucesos reales, basándose en investigaciones periodísticas serias y elaboradas.

Nuevo Periodismo: formas y estilos

Uno de los principales rasgos que distingue al Nuevo Periodismo es la importancia que se le otorga a la forma de transmitir la noticia. Con el objetivo de captar la atención del lector, se trata de involucrarlo en la recreación del acontecimiento. Se reivindica a la subjetividad como vía para llegar a la verdad de los hechos, partiendo de la premisa de que no hay una sola realidad, sino tantas realidades como testigos. Los relatos de no ficción tienen la particularidad de basarse en materiales e investigaciones periodísticas. De esta manera, se narran sucesos reales, aplicando técnicas de la ficción, dando lugar a un juego ambiguo de lecturas: los relatos de no ficción pueden leerse como textos periodísticos y como literarios. 

Los principales exponentes

Los narradores norteamericanos Capote y Wolfe son señalados como los iniciadores del género novela de no-ficción. Sin embargoocho años antes de que Capote escribiera “A sangre fría” (1965), Rodolfo Walsh había publicado “Operación Masacre” (1957)Fue Walsh quien pensó en un cambio radical de las formas, en un nuevo modo de producir, construir y leer la literatura.
“Operación Masacre” es el resultado de una ardua investigación periodística que Rodolfo Walsh realizó junto a Enriqueta Muñiz. La obra apareció en Buenos Aires en 1957 y es un claro ejemplo de novela de no-ficción.


Fuente: http://www.fcpolit.unr.edu.ar/redaccion1-liberatore/2013/10/17/la-no-ficcion-en-el-limite-entre-periodismo-y-literatura/

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